¡Gracias, Toledo! Una jornada inolvidable entre páginas y sonrisas
Todavía sigo asimilando las emociones de hoy. Escribo estas líneas con los dedos cansados, pero con el corazón infinitamente lleno.
Hoy he tenido el inmenso regalo de estar en la Feria del Libro de Toledo, firmando ejemplares de mis libros. Volver a esta ciudad siempre es mágico, pero recorrer sus calles sabiendo que venía a encontrarme con vosotros lo ha hecho aún más especial.
Un encuentro cara a cara
Escribir suele ser un oficio solitario: pasas meses (¡o años!) frente a la pantalla imaginando a los lectores al otro lado. Por eso, días como hoy son un chute de energía pura.
Poder poneros cara, escuchar lo que habéis sentido al leer mis historias, abrazaros y dedicaros cada ejemplar ha sido maravilloso. Gracias por la paciencia en la fila, por cada palabra de cariño, por las fotos y por compartir conmigo un pedacito de vuestro tiempo.
"Un libro no está realmente terminado hasta que llega a las manos de un lector."
Hoy me habéis demostrado, una vez más, por qué merece la pena cada hora dedicada a la escritura.
Mis momentos favoritos de hoy:
Las miradas de ilusión: Ver a lectores que venían de lejos solo para conocerme.
Las recomendaciones compartidas: Escuchar qué personajes os han enamorado y cuáles os han hecho sufrir.
La magia del entorno: La Feria del Libro de Toledo tiene una luz y una atmósfera que inspiran a cualquiera a seguir creando.
Gracias de corazón a la organización de la Feria del Libro de Toledo, a las editoriales que confiaron en mi por acogerme tan bien y, sobre todo, gracias a ti, querido lector/a por dar vida a mis palabras.
¡Nos leemos muy pronto!
Con todo mi cariño,
Consuelo

