lunes, 22 de septiembre de 2014

significado de las palabras

Larva. Antes de la acepción zoológica, única usada hoy, se empleaba en el sentido de ‘fantasma, espectro’. Del latín LARVA ‘fantasma’. La evolución semántica se explica porque el insecto está en la larva como disfrazado.

Latir ‘dicho de un perro: dar latidos’, ‘ladrar’, ‘dicho de un corazón, de una arteria, de una vena o de un vaso capilar: dar latidos’. Del latín GLATTĪRE ‘dar ladridos agudos’.


Lenguado, derivado de lengua, por la forma de este pez.

Proverbios

La sabiduría no se traspasa, se aprende. Proverbio Árabe

La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento. Proverbio Italiano

La sal no dice de sí misma que es salada. Proverbio africano.

La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz. Proverbio escocés

La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados. Proverbio armenio

La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos. Proverbio indio

La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria. Proverbio chino

La venganza es un plato para tomar frío. Proverbio inglés

La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra. Proverbio árabe

La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma. Proverbio árabe

La vida es la novia de la muerte. Proverbio indonesio

La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana. Proverbio árabe

La violencia es el refugio de las mentes pequeñas. Proverbio chino

Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad. Proverbio chino

Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas. Proverbio Chino

Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan. Proverbio Portugués

Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman. Proverbio italiano

Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece. Proverbio latino


Mi diario ¿Qué es normalidad y anormalidad en las relaciones sexuales?

Diario

Querido Diario ¿te has fijado en la cantidad de combinaciones con repetición que podemos establecer en las relaciones de las personas? No existen dos iguales por muy gemelos homocigóticos que sean. Partimos de la base que todos estamos hechos de carbono, hidrógeno, azufre, fósforo, oxigeno, nitrógeno y sales minerales, y ninguno nos comportamos igual. Claro que este galimatías tiene la ventaja de permitir que la especie humana evolucione y se adapte a los cambios, es decir que sobrevivamos de una manera u otra. Esa diversidad es la que induce a muchos a la promiscuidad. Dime Diario ¿Dónde se sitúa la línea divisoria entre lo normal y lo anormal? Pero antes de contestarme; podrías definirme ¿Qué es normalidad y anormalidad? El segundo concepto te será más fácil de definir si me dices el primero. Porque si consideramos algo normal como sinónimo de “habitual” me entran escalofríos por la espalda solo de pensar las consecuencias. En mis investigaciones y pesquisas jamás encontré una definición que me satisficiera, pues cuando añades términos de “gusto o preferencia” ¿Cuál es el punto de referencia? Y si situamos un punto cualquiera entonces ¿qué hacemos con la pluralidad humana? En mis viajes he encontrado personajes clasificables en varios tipos de apetencias.
Fetichismo. Excitación sexual por objetos inanimados. Por ejemplo, botas, ropa interior, pañuelos...
Froturismo. Excitación sexual surgida de tocar, rozar, frotarse contra una persona sin su consentimiento.
Trasvestismo. Excitación sexual cuando se viste con ropa del sexo contrario.
 Pedofilia .Excitación sexual, real o imaginaria, con menores de edad.
Sadismo. Obtención de placer erótico infligiendo humillaciones reales a cualquier tipo de dolor físico a una víctima.
Masoquismo. Obtención de placer erótico recibiendo humillaciones reales o cualquier tipo de dolor físico.
Voyerismo. Búsqueda de excitación sexual mientras se observa ocultamente a personas desnudas, que se estén desnudando o que estén efectuando actividades sexuales.
Exhibicionismo. Consiste en tener intensas necesidades sexuales recurrentes y excitantes, ligadas a la exposición de los propios genitales a un extraño que no lo espera.
Parcialismo Excitación sexual obtenida centrando la atención exclusivamente en una sola parte del cuerpo.
Zoofilia. Excitación sexual obtenida real o Imaginariamente con animales.
Coproflia. Excitación sexual con las heces.
Necrofilia. Excitación sexual con los cadáveres.
Urofilia. Excitación sexual con la orina.
Klismafilia. Excitación sexual mediante enemas.


Querido Diario ¿cuál es el equilibrio entre la variación sexual o nuevas ideas de expresión para el goce y el paso a la perversión?

textos para meditar

«Los psicólogos que han estudiado la infancia, saben que nuestra representación comienza por ser impersonal. Poco a poco, y a fuerza de inducciones, adopta nuestro cuerpo y se convierte en nuestra representación... Mi cuerpo es lo que se señala en el centro de mis percepciones; mi persona es el ser con el que es necesario relacionar sus acciones. »BERGSON, FI. (Materia y memoria, Ed. PLI.F.I1

«Si nuestra existencia se compusiera de estados separados en los que un «yo» impasible tuviera que hacer la síntesis, no habría para nosotros duración. Pues un yo que no cambia, no dura, y un estado psicológico que queda idéntico a sí mismo, de tal manera, que no es remplazado por el estado siguiente, no dura tampoco... » H. BERGSON (La evolución creadora)


¡Qué de contradicciones, Dios mío, cuando queremos casar la vida y la razón! La verdad es sum, ergo cogito: soy, luego pienso, aunque no todo lo que es piense. La conciencia de pensar, ¿no será ante todo conciencia de ser? ¿Será posible acaso un pensamiento puro, sin conciencia de sí, sin personalidad? ¿Cabe acaso conocimiento puro, sin sentimiento, sin esta especie de materialidad que el sentimiento le presta? ¿No se siente acaso el pensamiento y se siente uno a sí mismo a la vez que se conoce y se quiere? ¿No puede decir el hombre de la estufa: «siento, luego soy»; o «quiero, luego soy»? Y sentirse, ¿no es acaso sentirse imperecedero? Quererse, ¿no es quererse eterno, es decir, no querer morirse? Lo que el triste judío de Ámsterdam llamaba la esencia de la cosa, el conato que pone en perseverar indefinidamente en su ser, el amor propio, el ansia de inmortalidad, ¿no será acaso la condición primera y fundamental de todo conocimiento reflexivo o humano? ¿Y no será, por lo tanto, la verdadera base, el verdadero punto de partida de toda filosofía, aunque los filósofos, pervertidos por el intelectualismo, no lo reconozcan? …¿Qué significa esa irritación cuando creemos que no roban una frase, o un pensamiento, o una imagen que creíamos nuestra; cuando nos plagian? ¿Robar? ¿Es que acaso es nuestra, una vez que al público se la dimos? Sólo por nuestra la queremos, y más encariñados vivimos de la moneda falsa que conserva nuestro cuño, que no de la pieza de oro puro de donde se ha borrado nuestra efigie y nuestra leyenda. Sucede muy comúnmente que cuando no se pronuncia ya el nombre de un escritor es cuando más influye en su pueblo desparramado y enfusado su espíritu en los espíritus de los que le leyeron, mientras que se le citaba cuando sus dichos y pensamientos, por chocar con los corrientes, necesitaban garantía de nombre. Lo suyo es ya de todos y él en todos vive. Pero en sí mismo vive triste y lacio y se cree en derrota. No oye ya los aplausos ni tampoco el latir silencioso de los corazones de los que le siguen leyendo. Preguntad a cualquier artista sincero qué prefiere, que se hunda su obra y sobreviva su memoria, o que hundida esta persista aquella, y veréis, si es de veras sincero, lo que os dice…¿Qué razón desprevenida puede concluir el que nuestra alma sea una sustancia del hecho de que la conciencia de nuestra identidad –y esto dentro de muy estrechos y variables límites- persista a través de los cambios de nuestro cuerpo? Tanto valdría hablar del alma sustancial de un barco que sale de un puerto, pierde hoy una tabla que es sustituida por otra de igual forma y tamaño, luego pierde otra pieza y así una a una todas, y vuelve el mismo barco, con igual forma, iguales condiciones marineras, y todos lo reconocen por el mismo. ¿Qué razón desprevenida puede concluir la simplicidad del alma del hecho de que tengamos que juzgar y unificar pensamientos? Ni el pensamiento es uno, sino varios, ni el alma es para la razón nada más que la sucesión de estados de conciencia coordinados entre sí.” UNAMUNO “Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos”.»